martes, 6 de octubre de 2026

Encuadre en fotografía.

Encuadre y composición de una fotografía

Saber componer una fotografía es tener más de medio camino andado para ser un buen fotógrafo. Aprenderemos aquí las nociones básicas de composición.

La composición en fotografía es la disposición de elementos y sujetos dentro del cuadro..

Componer es igual a crear. La mayor parte de las buenas fotografías han sido creadas. Por tanto, si se quieren crear fotografías, hay que conocer qué es la composición.



La verdadera fuerza de una buena imagen radica en la combinación de un motivo y una composición vigorosa; lo que se decide dejar fuera de la imagen es tan importante como lo que se incluye en ella.

3.1.1. La percepción visual

La percepción selecciona sólo aquella información que ha despertado su atención.

Existen numerosas técnicas de percepción que son utilizadas en la fotografía, así como en publicidad y medios de comunicación. Los responsables de estos medios, publicidades o fotos las usan para lograr una postura activa en quien recibe el mensaje y así hacerlo suyo. De este modo los mensajes adquieren otro valor para el receptor y son interpretados más fácilmente.

La percepción gestáltica


La Gestalt es una corriente psicológica alemana que, entre otras cosas, nos permite entender cómo funciona la percepción visual.

Sus trabajos comenzaron en Alemania alrededor de 1920 y estaban encabezados por el psicólogo Max Wertheimer. El principio fundamental de la Gestalt es que el todo es mucho más que la suma de sus partes.

Al ver esta imagen todos identificamos automáticamente que es el aula de una escuela. Nuestro cerebro tiene en cuenta sus partes y lo convierte en un todo que es mucho más que esa suma. No vemos sillas, mesas, una pizarra, etc.

Leyes de la percepción

Siguiendo este estudio y sus observaciones los teóricos de la Gestalt establecieron una serie de principios perceptivos o leyes de la percepción con los cuales pretenden explicarnos cómo la mente organiza los datos visuales que recibe.

Estas leyes descritas por la Gestalt son numerosas pero las más importantes en fotografía son estas 6: La ley de la figura y el fondo, la ley de la semejanza, la de la proximidad, la ley del cierre, la ley de la continuidad y por último la ley de la simetría.

Figura y Fondo


Esta ley analiza la relación que hay entre los diferentes estímulos de la imagen. Los seres humanos tenemos tendencia a separar las figuras del fondo según su color, su forma, su tamaño, su contraste, etc.

La figura y el fondo no son estáticos como podemos ver. Ambos pueden intercambiar sus papeles y convertirse en figura o fondo según los miremos pero jamás podremos ver las dos a la vez.

Estas figuras se perciben más fácilmente cuanto más sencilla y simple sea la forma del objeto. El mejor ejemplo para esto es la imagen de las caras y las copas.


Semejanza

La ley de la semejanza dice que tenemos tendencia a ver las cosas que comparten características visuales como el color, la forma, el tamaño, o la textura como un todo.

En composición fotográfica el uso deliberado de la semejanza añade un significado a la imagen que es independiente del tema principal. Además, el uso de la repetición añade ritmo y eso, por lo general, suele desembocar en buenas fotografías. Esto se debe a que la semejanza y la repetición en muchas formas de arte suelen considerarse como armónicas.


Proximidad

Tenemos tendencia a percibir los objetos y las formas que están cerca las unas de otras como si pertenecieran al mismo grupo. Incluso si las formas, los colores y los objetos de éstas son radicalmente diferentes.

Cierre

La ley del cierre dice que nuestro cerebro tiene tendencia a "rellenar los huecos" y nos da o imagina los detalles que le faltan a una figura para completarla o cerrarla. Una vez que la figura se ha cerrado eliminamos los detalles innecesarios y establecemos un patrón para el futuro.

La tendencia que tenemos a hacer esto se dispara por la sugerencia de una conexión visual o continuidad entre los elementos que, de hecho, no se tocan en una composición.

Continuidad

Este principio está muy relacionado con la ley de cierre. Viene a decir que los elementos que están orientados en la misma dirección tienden a agruparse

Nuestra tendencia a continuar los contornos puede ayudarnos, como fotógrafos, a guiar la vista del espectador hacia el punto de interés de la imagen.

Simetría

El cerebro humano intenta organizar la información visual para hacerla lo más simétrica, estable, simple, regular, consistente, estructurada y ordenada posible.

La simetría implica que el espectador no debería tener la impresión de que algo está desequilibrado, perdido o erróneo dentro de la foto. Si algo es asimétrico da esa sensación y el espectador perdería el tiempo buscando ese problema lo que lo distraería del mensaje principal de la foto.

3.1.2. El encuadre en fotografía


Sacar una foto es encuadrar una parcela del mundo. Todo en la composición gira en torno al encuadre.

Rotando el encuadre, nosotros podemos transformar un tranquilo horizonte en una diagonal que le dé dinamismo a la imagen y una sensación de desequilibrio y confusión.

Los objetos y las formas de una escena pueden ser usados como un cuadro natural dentro de una imagen. Esta técnica de encuadre consiste en enmarcar determinada parte de la escena con los elementos que tenemos en la misma.

En cuanto a la dirección y al formato del encuadre podemos decir que éstos pueden ser, horizontales, verticales, cuadrados o panorámicos.

Encuadre horizontal


El encuadre horizontal es también conocido como formato apaisado y es el más habitual. Esto es porque es la posición natural de la cámara de fotos y porque parece que la visión horizontal es la que más se acerca a nuestra manera cotidiana de ver el mundo.

Transmite sensación de estabilidad y dirección dándole énfasis al horizonte.

En el ámbito de la composición, la línea central vertical de un formato horizontal es considerada como "zona peligrosa" ya que puede dividir la imagen en dos y parecerá que tiene dos partes si no es la intención del fotógrafo y no ha cuidado los detalles a ambos lados.

Encuadre vertical 

Es menos frecuente en fotografía de paisaje y mucho más común en retratos, especialmente en los de medio cuerpo. El formato vertical da énfasis a las líneas o los planos verticales y exagera la profundidad del primer plano y el fondo de la foto.

3.1.3. Perspectiva fotográfica

Una de las claves para dominar la fotografía es saber cómo la perspectiva afecta a la imagen.

La perspectiva es el mejor procedimiento para crear una sensación tridimensional en una fotografía. Hace referencia a la dimensión de los objetos y a la relación espacial que hay entre ellos con respecto a un punto de vista.

Cuando vemos una foto estamos viendo una representación bidimensional de una escena tridimensional. Las mejores composiciones pueden ser creadas aplicando los conceptos de la perspectiva al convertir una escena de tres dimensiones en una de dos.


Tipos de perspectiva

Perspectiva por superposición:

Cuando vemos un objeto que tapa la visión de otro, el primero de ellos es el que está más cerca del espectador. Esta es la manera en la que nuestro cerebro se da cuenta de las distancias. Esto se llama perspectiva por superposición y provoca sensación de profundidad en las fotografías que aumentará a medida que los objetos superpuestos sean más numerosos.

Perspectiva lineal o perspectiva cónica:

En este tipo de perspectiva las líneas paralelas parecen converger en un punto en el horizonte llamado Punto de fuga. La sensación de profundidad es puramente ilusoria sin embargo esta ilusión constituye una técnica de composición muy importante.

El ojo estima la distancia en base a la disminución de tamaño de los objetos y al ángulo en que las líneas convergen. Del objetivo y de la distancia dependerá el que la imagen resulte con mucha o poca profundidad.

Perspectiva atmosférica o aérea:

Aunque el aire es considerado transparente por casi todos nosotros, en fotografía hay excepciones. Cuando sacamos fotos de motivos que están a gran distancia el aire va perdiendo transparencia ya que está lleno de partículas de vapor de agua, polvo, polución, etc. Estas partículas son capaces de cambiar la dirección de la luz por lo que motivos a grandes distancias parecen tener una especie de velo o niebla.


Perspectiva forzada:

Este tipo de perspectiva manipula la percepción del ojo humano con el uso de ilusiones ópticas que hacen que los objetos aparezcan más grandes, más pequeños, más cercanos o lejanos de lo que lo están en realidad.

En las imágenes con la perspectiva forzada el fotógrafo juega a poner en el mismo plano elementos que no lo están y crear así una composición que haga creer al ojo que podemos coger el sol con nuestras manos o intentar poner derecha la Torre de Pisa.

3.1.4. Las reglas fundamentales para componer

La mayoría de las que consideramos buenas fotografías siguen alguno o varios de los principios básicos de la composición.

Estas leyes o reglas, como todas las demás, no son de obligado cumplimiento pero conocerlas nos ayudará a mejorar infinitamente la composición de nuestras imágenes.

La simplicidad

En composición fotográfica, la mayor parte de las veces, menos es más.

Para llevar a cabo la regla de la simplicidad se aconseja utilizar fondos sencillos, elegir la parte del motivo que queramos tomar y evitar que los motivos que no estén relacionados con el tema principal de la imagen compitan entre ellos.

Ley de la mirada

Esta ley dice que cuando estamos fotografiando a un sujeto debemos dejar un espacio, también llamado aire, en la dirección en la que el protagonista está mirando. Dejar este espacio provoca la ilusión de que ese sujeto está observando algo, aunque no lo veamos, y despierta el interés del espectador. En consecuencia, este, mirará inevitablemente hacia donde mira el sujeto de la imagen por lo que podemos colocar ahí otro elemento sobre el cual queramos llamar la atención.

Ley del horizonte


Este principio de la composición dice que si separamos lo que estamos encuadrando en tres partes iguales, el horizonte debería estar cerca de una de las dos líneas que lo divide.


Hablamos de la línea del horizonte pero esta regla es válida para todas las imágenes que tengan una línea más o menos horizontal que divida la composición en dos espacios significativamente diferenciados.

La ley del horizonte nos lleva también a una regla básica de la composición fotográfica que es evitar la zona central de la imagen ya que es la que menos peso visual tiene.

La simetría


Otra técnica que hay que tener en cuenta a la hora de componer es la simetría. Las composiciones pueden ser simétricas o asimétricas.

En las fotografías compuestas simétricamente los elementos están colocados de manera igual o similar arriba o abajo, a la derecha o a la izquierda de la imagen.

Por el contrario, la composición asimétrica tiene como características ser irregular en cuanto a estructura pero dinámica y ágil. Este tipo de composición no dispone los elementos desordenadamente sólo los organiza de distintas formas.




Como todas las reglas, en gran medida están para saltárselas y probar cuáles son los resultados. En ocasiones, encontramos imágenes cargadas de significado o bien compuestas cuando no seguimos alguna de ellas, como en la siguiente imagen que no respeta la ley de la mirada.

3.1.5. La proporción Áurea


La proporción áurea fue usada como una de las primeras reglas de composición fotográfica.

La proporción áurea es uno de los principios formales de la composición visual que ha sido utilizado desde la antigüedad. Esta proporción se ha encontrado tanto en murales egipcios como mesopotámicos y aztecas, entre otras muchas culturas.

Matemáticos griegos, entre los siglos III y V antes de Cristo, teorizaron sobre lo que llamaron la Proporción Áurea. Esta proporción es el número irracional que vincula dos segmentos de la misma recta.

Sus estudios los llevaron finalmente a describir las dimensiones matemáticas precisas de esta proporción ideal y le llamaron número áureo o número de oro.

La sucesión de Fibonacci

Fibonacci es el padre de la sucesión de números que lleva su nombre y que está íntimamente relacionada con la proporción áurea.

Curiosamente, el resultado de la división de cada pareja de números consecutivos de su sucesión, da como resultado un número muy cercano al número Phi.



A partir de este hallazgo se empezaron a hacer representaciones gráficas de la sucesión de Fibonacci. Este rectángulo, por ejemplo, está dividido en partes más pequeñas siguiendo la sucesión y con medidas que, al dividirlas, da como resultado el número áureo.


Si a esta serie de rectángulos se le traza una línea en forma de espiral uniendo algunos de los vértices hallamos la tan famosa Espiral de Oro. Esta espiral se da con muchísima frecuencia en la naturaleza. La podemos ver en determinadas plantas, en flores e incluso en conchas de caracoles.


En fotografía se ha utilizado esta proporción áurea desde los orígenes de la disciplina, intentando encuadrar los objetos en los puntos fuertes de esta espiral. Los resultados suelen ser armónicos y equilibrados utilizando esta técnica de composición.


A pesar de todo, estas leyes no son para seguirlas al pie de la letra. Solo son normas que nos pueden ser muy útiles para comenzar a componer partiendo de ellas y que podemos emplearlas o no según nuestro criterio y su adecuación al tema que se esté trabajando.

3.1.6. Regla de los tercios


La regla de los tercios es una de las normas de composición más famosas y usadas.

Componer según la regla de los tercios implica dividir mentalmente la imagen en 3 partes iguales.


Para ello colocaremos en ese cuadro dos líneas imaginarias equidistantes. Tanto verticales como horizontales. Con esto conseguiremos cuatro puntos en los que las líneas coincidirán que son los llamados Puntos Fuertes o Principales de la imagen.



La regla de los tercios se basa en que una composición en la que los elementos estén alejados del centro es más placentera para el ojo y parece más natural que una en la que el objeto o sujeto está colocado justo en medio del cuadro.

¿Cómo usar la regla de los tercios?


Cuando estemos ante una escena que queramos fotografiar debemos imaginar las líneas que dividen el cuadro en tres y cómo quedará lo que tenemos delante divididos en esas partes. Ahora, debemos evaluar cuáles son los elementos más importantes que tenemos delante e intentar colocarlos lo más cerca posible de las intersecciones que ha formado la cuadrícula.

En paisajes se recomienda colocar el horizonte en una de esas líneas divisorias. De este modo evitaremos la sensación de partir en dos la imagen al situar el horizonte justo en medio de la imagen.



En cuanto a los retratos, lo mejor es posicionar a la gente en uno de los lados del cuadro y dejar lo que llamamos Aire al otro lado. Esto está directamente relacionado con la Ley de la Mirada

Cuando los retratos son primeros planos se recomienda situar los ojos en alguno de los puntos fuertes mencionados.